Adopción

Adopción

Hay niñas y niños que necesitan ser queridos y cuidados de manera definitiva por otra familia distinta a la suya porque esta no puede atenderles ni asegurar su bienestar y protección a largo plazo.

En la adopción, la relación jurídica con su familia biológica se extingue y pasa a ser hijo o hija de las personas que adoptan. Antes de la formalización de la adopción se establece un breve periodo de convivencia denominado guarda con fines de adopción. En algunas ocasiones, si es aconsejable para el niño o la niña, con el consentimiento de todas las partes involucradas, podrá acordarse el mantenimiento de alguna forma de relación o contacto entre la menor o el menor adoptado, la familia biológica y la familia adoptiva y a este tipo de adopción se la denomina adopción abierta.

Para ser familia adoptiva se necesita la consideración de familia idónea y adecuada por parte de la Administración. Esta valoración requiere:

  • La asistencia a sesiones informativas y formativas, que ampliarán conocimientos y ayudarán a decidir con mayor objetividad si se desea seguir adelante.
  • La participación y colaboración en el estudio psicosocial de la familia interesada.

Si la valoración es favorable, en ella se indicarán las características del menor o menores que podrán integrar en la familia. En esa valoración se tendrán en cuenta varios aspectos, como las circunstancias vitales y características personales y familiares de las personas interesadas, que les permitan satisfacer adecuadamente las necesidades de estos niños y niñas.

Todas las personas y familias interesadas pueden disponer de más información contactando con la Delegación Territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales en su provincia de residencia.

Información elaborada a partir de: Servicio de Medidas de Integración Familiar. Dirección General de Infancia y Familias. Consejería de Igualdad y Políticas Sociales.