Alimentación

La lactancia materna es siempre el mejor alimento del bebé durante los primeros meses de vida, cuando las circunstancias desaconsejen la lactancia natural o ésta deba suspenderse prematuramente se utiliza un sucedáneo de la leche materna, la leche artificial o fórmula adaptada, que generalmente es un derivado de la leche de vaca.

Cuando no se opte por la lactancia materna las fórmulas artificiales adecuadas para estos primeros meses son las llamadas de inicio.

Se recomienda comenzar a introducir alimentos complementarios en pequeña cantidad, cuando el bebé demuestre interés por la comida del resto de la familia, generalmente a partir de los 6 meses (en el caso de bebés amamantados al pecho). No hay un orden rígido para introducir los alimentos.

Si el bebé está con lactancia materna se continuará con tomas a demanda, introduciendo 2 o 3 comidas diarias hasta los 8 meses. Después se puede aumentar hasta 4 comidas al día, sin que se eliminen todas las tomas de leche materna. Poco a poco se irá acostumbrando a los nuevos sabores. En caso de lactancia artificial, los nuevos alimentos pueden ofrecerse después del biberón, mezclados con su leche o sustituyéndola.

Información elaborada a partir de: Plan Integral de Obesidad Infantil de Andalucía y Plan para la Promoción de la Actividad Física y la Alimentación Equilibrada. Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales.