Aprendiendo a comer

Un aspecto importante de la alimentación infantil está relacionado con la adquisición de habilidades por el niño o niña, que le serán útiles para su propia autonomía como beber de un vaso, comer con cuchara, con los dedos, manipular y roer alimentos sólidos, estar en la mesa con el resto de la familia, etc. 

Además, las comidas son oportunidades para la comunicación. Por eso conviene sentarse junto al niño o niña al que se está alimentando, ofrecer los alimentos de forma calmada y positiva, permitir que experimente, y estar atentos a sus señales de saciedad.

Entre el primer y el segundo año de vida se produce una etapa de transición entre la alimentación “de bebé” y las comidas familiares normales.

Información elaborada a partir de: Plan Integral de Obesidad Infantil de Andalucía y Plan para la Promoción de la Actividad Física y la Alimentación Equilibrada. Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales