El baño

Se puede bañar a los bebés desde el primer día de vida, aunque no se le haya desprendido el cordón umbilical. Es importante que cuando se mojen, se laven debidamente y se sequen bien, llegando al fondo de los pliegues, porque la humedad que queda ahí favorece las infecciones. En general ninguna enfermedad contraindica el baño del bebé.

El baño puede ser diario, aunque no es imprescindible, pudiéndose hacer un día sí y otro no. Procura buscar una hora del día agradable, generalmente es preferible por la noche. Es muy recomendable establecer la rutina de baño, cena y dormir, para que se acostumbren a las siguientes etapas preescolar y escolar.

Información elaborada a partir de: Documento de Salud Infantil. Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales.