El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz; y el consejero de Justicia, Administración Local y Función Pública, José Antonio Nieto, han firmado una orden que incluye un protocolo de coordinación para asegurar la continuidad de los cuidados de los menores infractores con trastornos mentales y problemas de adicción, especialmente cuando acaban las medidas que deben cumplir en los centros y recursos de Justicia Juvenil.
El protocolo, que se incorpora al Plan Estratégico de Salud Mental y Adicciones (PESMA-A), fortalece y garantiza la continuidad y el acompañamiento de los menores privados de libertad, tanto al entrar en un centro de Justicia Juvenil -donde existen plazas específicas en unidades terapéuticas- como antes de su salida con el objetivo de poder continuar la atención cuando concluyan las medidas dictadas por la autoridad judicial. En el caso de los menores con medidas no privativas de libertad consistentes en tratamiento ambulatorio por problemas de adicción o salud mental que realizan los equipos de los Servicios Integrales de Medio Abierto (SIMA), el protocolo también facilita que continúen recibiendo atención en el SAS cuando salen del sistema de Justicia Juvenil.